Efectos y beneficios fisiológicos
A corto plazo el masaje consigue:
- Mejorar el color y el tono de la piel por la eliminación de células muertas, oxigenando y mejorando la circulación sanguínea.
- Mejorar la circulación, ya que se hace más eficiente el transporte de nutrientes y oxígeno a las células, y por lo tanto, más eficiente la eliminación de los desechos celulares.
- Mejorar la respiración, haciéndola más profunda y eficiente, y por tanto más relajada.
- Mejorar el drenaje linfático, reduciendo así la hinchazón.
- Ayudar a reducir la fatiga muscular, dolor y agujetas.
- Ayudar a reducir el cansancio y el dolor en las articulaciones.
- Relajar o estimular el sistema nervioso (dependiendo del tipo de masaje aplicado)
- Ayudar a dormir.
- Agilizar la digestión y eliminación de toxinas.
- Ayudar a alcanzar la relajación general.
A largo plazo el masaje:
- Mejora la elasticidad de la piel
- Mejora la circulación
- Mejora el sistema inmunológico
- Mejora la forma muscular
- Mejora la comunicación neural y relaja el sistema nervioso (previniendo, por ejemplo, espasmos causados por la ansiedad)
- Lleva a cabo una mejor y más efectiva respiración
- Ayuda a reducir el insomnio
- Equilibra el sistema digestivo
- Disminuye la alta presión arterial