Reflexología Podal
Los pies son un punto común de un gran número de terminaciones nerviosas. La reflexología podal se basa en que el pie representa el cuerpo en su totalidad. La reflexología pretende la estimulación de manera refleja, en este caso desde los pies, de distintos órganos o zonas del cuerpo.
A pesar de que la reflexología tiene su origen en china hace 4000 años, no hay datos sobre la reflexología podal hasta el 1500. Ya en el siglo XIX, se realizaron estudios científicos que demostraban la eficacia de este método.
La reflexología podal se basa en movilizar las articulaciones del pie y ejercer presión ya sea directa, con círculos sedantes o círculos estimulativos, sobre distintos puntos a lo largo de la planta del pie, para estimular de manera refleja el órgano, o área del cuerpo que se quiera tratar. Este acto no debe causar dolor.
La reflexología podal es relajante, mejora la circulación, revitaliza la energía, mejora la circulación y permite la liberación de toxinas pero en según que casos como pacientes con cáncer, diabetes, embarazadas o la menstruación están desaconsejados la estimulación de ciertas zonas